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Esta mañana a las 4,15 A.M., el Señor me despertó, bien despierta. Le pregunto: Señor, tú me despertaste, (porque hace tres noches que me despierto siempre a la misma hora). Me dijo: esta hora esta viviendo la humanidad. Es la hora más oscura de la noche, es la hora más oscura de la humanidad. Esto es, antes del amanecer.
En la noche es, cuando se llevan a cabo las maquinaciones malvadas de los hombres.
Como cuando me prendieron en la noche, simulando un justo juicio ante el pueblo. Y todo esto lo prepararon, antes del amanecer.
Este momento que estamos viviendo es semejante al que se vivió en Egipto antes de la liberación de mi pueblo: tinieblas y el clamor de medianoche.
Estamos viviendo en la hora más oscura de la noche, pero pronto viene el amanecer. El clamor de mi pueblo ha subido hasta el cielo. Esta es la hora cuando se oye el clamor de medianoche. El tiempo se ha cumplido. El tiempo ha llegado, cuando el Hijo del Hombre ha de ser glorificado: porque su Gloria Serra vista en ti y en todo su pueblo. Y su Gloria llenara la tierra.
Jesús vino a mostrar el amor del Padre. Nosotros mostraremos el amor de Jesús al mundo. Cuando en nosotros se ve el amor de Jesús, estamos mostrando su Gloria.
Porque he aquí que levanto viento destruidor contra Babilonia, y contra todos aquellos que se levantan contra mí: dice el Señor. Babilonia, hermosura de reinos. Vara y báculo en mi mano. Se seco el Eufrates, tu sustento es quitado. Caen tus murallas y tus fortalezas.
Tu soberbia y tu codicia subieron tan alto, que llegaron hasta el cielo. Tu orgullo, tu arrogancia y tu altivez se desvanecerán, caerán por tierra.
Habrá alguien que se oponga al Señor Dios Todopoderoso, y le vaya bien?
Todos los dioses de Babilonia, caen. Como cuando los dioses de Egipto se convirtieron en plaga y se volvieron contra ellos mismos. Babilonia: tu misma te tendiste trampa y caíste en ella. Te enredaste, te apresaste y te atrapaste en tu propia soberbia, jactancia y codicia. Dice el Señor: Babilonia era en mi mano, como una copa de oro en la cual bebían vino todas las naciones de la tierra, embriagándose hasta perder el sentido.
Babilonia se cree Reina, y no sabe que ha llegado su destrucción, por sus muchos pecados con que se ha levantado contra Dios y contra todas las naciones de la tierra.
Y tu, pueblo mío, no temas, porque Yo estoy contigo. Aunque tú seas infiel, Yo permanezco Fiel. A ti y a tus hijos, os librare. Porque tu eres pueblo santo, apartado para mi. Cerca estoy de los que me buscan. Al corazón contrito y humillado no desprecio Yo. Volveos a mí y Yo me volveré a vosotros. Purificaos y limpiaos. Quitad lo inmundo.
Lavaos y limpiaos. Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin.
9 de Septiembre de 2009
Palabra de Dios para toda la tierra. Escuchen habitantes de toda la tierra: ! Cercano esta el día grande de Jehová! !Cercano, muy próximo!.Amargo será el clamor del día de Jehová; hasta el valiente allí gritara. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento, día de trompeta y de alarido sobre las ciudades fortificadas y sobre las altas torres. Llenare de tribulación a los hombres, y ellos andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová. Su sangre será derramada como polvo y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrán librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo, porque el exterminara repentinamente a todos los habitantes de la tierra. Congregaos y meditad, nación sin pudor, antes que tenga efecto el decreto y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová; antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros. Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá series guardados en el día del enojo de Jehová. Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Oh hombre, el te ha declarado lo que es bueno, y que pide Jehová de ti; solamente hacer justicia, amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. (Miqueas 6:8).
Graciela Comuzzi
Palabra de Dios para la ciudad de New York:
Aquí estoy contra ti, ciudad de New York, dice el Señor. Quemare y reduciré a humo tus carros y la espada devorara tus leoncillos; acabare con el robo en tu tierra y nunca mas se oirá la voz de tus mensajeros. !
Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de pillaje! Tu rapiña no tiene fin!
Chasquido de látigo, estrépito de ruedas, caballos al galope, carros que saltan, cargas de caballería, resplandor de espada y resplandor de lanza. ! Multitud de heridos, multitud de cadáveres! cadáveres sin fin! La gente tropieza con ellos.
Y todo por culpa de las fornicaciones de la ramera de hermosa gracia, maestra en hechizos, que seduce a las naciones con sus fornicaciones y a los pueblos con sus hechizos.
!Aquí estoy contra ti!, dice Jehová de los ejércitos. Te levantare las faldas hasta el rostro, y mostrare a las naciones tu desnudez, a los reinos tu vergüenza. Echare sobre ti inmundicias, te avergonzare, y te pondré como estiércol.
Todos los que te vean se apartaran de ti y dirán! New York ha quedado desolada!
Quien se compadecerá de ella?? Eres tu mejor que Nínive, o mejor que Tebas?
Y nosotros, pueblo de Dios somos: ¡que Dios hay, como nuestro Dios, que perdona y olvida todos nuestros pecados! Se enoja por un momento, y su misericordia se renueva cada mañana.
Los montes se moverán y los collados temblaran, pero no se apartara de ti, mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantara. Ningún arma forjada contra ti, prosperara. Somos la niña de sus ojos. El que nos toca a nosotros, lo toca a EL.
Dios santificara su Grande Nombre profanado por nosotros entre las naciones.Esto lo veremos, cuando sea santificado en nosotros. Y mostraremos su gloria. Nos limpiara de todas nuestras inmundicias, y nos dará un corazón conforme a su corazón.
Y todas las naciones sabrán que es Dios el que reedifica a su pueblo, lo levanta y le da vida.
Disponte a ser morada del Dios vivo.
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