7 - 9 - 08
Bien temprano, esta mañana (6,30 A.M.), mientras le daba los primeros pensamientos a mi Dios, El me dijo así: “Ingrid Bentancourt estuvo 2300 días en cautividad”.Entonces le pregunto así: Señor, por qué solo me hablas de esta mujer, si fueron quince los liberados? (Porque el Señor me hablo de ella con nombre y apellido).A esta pregunta el Señor me respondió así: “cuando se cumplen los 2300 días, la esposa del Cordero es liberada”.
8 - 1 - 08
Cuando hoy estábamos en una reunión de la iglesia, durante el tiempo de la alabanza, tuve una visión: vi dos caras de mujeres conocidas y allegadas a mí.Mientras observaba una de ellas, veía que detrás y delante de ella se entremezclaban caras de personas de la iglesia. Todas estas caras tenían la misma actitud del corazón. Se mostraban sonrientes y participando de todo lo que se hacia. Por momentos se las veía como la reina Vasti. Aparentemente muy dispuestas a colaborar en todo, pero esta disposición solo salía de la boca hacia afuera.Cuando veía la cara de la otra mujer, lucia como la reina Ester. También veía al mismo tiempo, varias personas por delante y por detrás, como entremezclándose. La disposición que mostraban en lo que hacían, venia desde bien adentro de su corazón. Todas las palabras que salían de sus bocas, venían de sus mismas entrañas, como si salieran de cada célula de su ser.
Muchas veces he oído predicas y he leído sobre la reina Vasti y la reina Ester, pero cuando el Señor me mostró esta visión, quede impactada.Las vi como dos actitudes y disposiciones de corazón y de vida misma, que tienen las personas frente a Dios.Nosotros solo podemos ver el exterior de las personas, nunca podemos ver el corazón.Pero al observar todo esto, es como si hubiera visto a través de una maquina de rayos x divino, como el Señor nos ve.
|