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El Señor me mostró lo siguiente: El Aman más grande de toda la Biblia y de toda la humanidad se llama Satanás.Así como Aman logro que el rey Asuero firmara un decreto de muerte para el pueblo de Dios, del mismo modo Satanás consiguió poner en vigencia un decreto de muerte promulgado por Dios, Creador del universo entero. Cuando Dios puso a la primer pareja en el Huerto del Edén, les dijo: de todo árbol del huerto podrán comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal, no comerás, porque el día que de el comiereis, ciertamente morirás. Con mentiras y astucia, Satanás hizo atractiva la desobediencia. El hombre creyó esta mentira. Nosotros sabemos que la primera pareja desobedeció. Cuando Dios los visito en el Edén, se escondieron, porque ya no podían hablar cara a cara como antes. Satanás logro así, (igual que Aman) poner en marcha el decreto de muerte, para toda la raza humana. Y este decreto era como las leyes de Medo-Persia, irrevocable. Pero, nuestro Padre Dios, Creador y Rey del Universo entero, cuyo carácter es amor, misericordia, bondad, benignidad, mansedumbre y mucho mas, envío a su Hijo Jesús para salvar al hombre.Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en El cree no se pierda, sino tenga vida eterna. Jesús no vino a condenar, vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. La condenación viene para todo aquel que no cree que Jesús es nuestro Salvador. Para el que cree en Jesús, hay vida. Nuestro Padre Dios, mostró su carácter de amor, al enviar a su Hijo a este mundo, porque en el Edén, el hombre se había manifestado estar en contra de Dios. No iba a ser bien recibido en este planeta tierra.Desde que Jesús nació, el príncipe de este mundo, Satanás, como Aman, preparo una horca para El. Cuando llego el tiempo de nacer, no había lugar para El. El rey Herodes lo busco para matarlo, y ordeno una gran matanza. Cuando Jesús vino a esta tierra, siempre tuvo angeles que lo cuidaban, para que cada acontecimiento sucediera en el tiempo determinado por el Padre. Cuando llego el tiempo, Satanás con su astucia indujo a los sumo-sacerdotes, gobernantes espirituales del pueblo de Israel, a quitar la vida al Hijo de Dios.Cuando Jesús resucito a Lázaro, acordaron darle muerte, porque dijeron: mirad, el mundo se va tras de El. JESUS, la vida misma, se levanto de los muertos. ¿Dónde esta oh muerte tu aguijón, donde oh sepulcro, tu victoria?. Muerte, YO SOY tu muerte.Y así Jesús, muriendo en la cruz, anulo el acta de los decretos que había en contra de nosotros. Despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos e en la cruz. Por eso las 70 semanas finales, comienzan con el grito de la reforma: “el justo por la fe vivirá”. Y terminaran con el mismo mensaje: el evangelio eterno. Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.Jesús vino a pagar la deuda que teníamos, y que nosotros no podíamos pagar. Jesús no vino a condenar. Vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. La condenación viene, cuando no creemos en Jesús como Salvador. Viene mucha hambre sobre la tierra. Hambre físico y hambre de oír la Palabra de Dios. El evangelio eterno correrá por toda la tierra.Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenia el evangelio eterno, para predicarlo a los moradores de la tierra. Cuando en Egipto paso el ángel de la muerte, en la décima plaga, al ver sangre en los dinteles de las puertas, seguía de largo. Hoy también necesitamos estar cubiertos con la Sangre del Cordero. Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos, a Jesucristo el Justo. Vienen días difíciles y malos sobre toda la tierra. Cada nación tendría que estar postrada delante de Dios, con una actitud de arrepentimiento. Igual que lo hizo Nínive, cuando Jonás fue a decirles que si no se arrepentían, venia destrucción.Cuando se entero el rey de esta noticia, hizo proclamar que todos, hombres y animales se arrepientan y se vuelvan de sus malos caminos y de la rapiña que había en sus manos. La soberbia, la maldad, la avaricia y codicia han llegado a lo máximo. Seamos sabios y hagamos lo que hizo Nínive en aquel tiempo. Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces Yo oiré desde los cielos, y perdonare sus pecados y sanare su tierra.Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar. Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que este en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. Disponte para ser templo del Dios Vivo. Camina delante de El cada día de tu vida.
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